Los Campeones del Mundo de Ajedrez

Cuando cualquier persona comienza a aficionarse a un deporte de competición, de las primeras cosas por las que se interesa es por conocer las figuras mundiales, campeones del mundo o las leyendas que marcan su nueva pasión. Gracias a la recientemente premiada serie de Netflix “Gambito de Dama” y otra serie de factores, se ha propiciado un creciente interés por el mundo del ajedrez, incluso entre algunos de los mayores influencers de todo el mundo con torneos como PogChamps llegando a tener un seguimiento y una audiencia de récord, y donde figuras como El Rubius, con los divertidos videos de sus partidas online, han puesto de moda este noble arte entre los más jóvenes.

Pero ¿quién es el mejor jugador de ajedrez de la historia? ¿Hay un jugador en concreto que sea indiscutiblemente el mejor de todos y el Maestro de Ajedrez definitivo? Para bien o para mal la respuesta es no. Sería como preguntarse quién ha sido el mejor en la historia del fútbol. ¿Es Maradona? ¿Pelé? ¿Messi? ¿Cristiano Ronaldo? … Pueden haber tantas opiniones como aficionados hay en el mundo. Ni teniendo una máquina del tiempo y poniéndolos todos a jugar en un mismo espacio-tiempo, aún así no tendríamos muy claro quién es el mejor. Lo más que podríamos hacer llegado el caso es definir quién es el mejor es su estilo. Y para gustos, colores.

Quizá si pusiésemos a jugar a Magnus Carlsen con alguna figura del ajedrez de la talla de Gioacchino Greco (1600-1634) probablemente éste sucumbiría a Carlsen gracias a que éste se ha beneficiado de siglos de estudio e investigación y de toda la teoría creada por estos genios. Así que sería una comparación bastante injusta pues sin Greco, por ejemplo, muchos patrones tácticos habrían tardado muchísimos años en descubrirse.

Así que mientras esperamos a que alguien haga realidad el DeLorean DMC-12 del doctor Brown, podemos empezar por hacer una lista de los que han sido reconocidos como los mejores del mundo del ajedrez, oficial y extraoficialmente.

Hay que tener en cuenta que hasta el año 1886 no existió nunca un campeonato del mundo que definiera quién era “el mejor” en ese momento. Hasta entonces, desde la época del Renacimiento, se podría decir que a estas figuras mundiales se les consideraba los mejores porque simplemente nadie podía derrotarlos (o casi). Su superioridad era tan grande con respecto a los demás jugadores, que nadie podía discutir su supremacía. Eran esos jugadores que tenían como ese halo de invencibilidad. A día de hoy todos están de acuerdo que el primero de ellos fue el español Ruy López de Segura, que en el siglo XVI, el rey Felipe II mandó a enfrentarse con los mejores jugadores mundiales de la época (que eran italianos), derrotándoles fulminantemente. Hizo popular la apertura que lleva su nombre (o apertura española) que se considera a día de hoy la más empleada de la historia, a todos los niveles.

No podríamos seguir adelante sin señalar la figura de Wilhelm Steinitz, que después de ganar el torneo de Londres de 1972, se auto proclamó Campeón del Mundo, así por las buenas. Y aunque nadie le reconoció ese título, tampoco nadie se lo discutió. Pero claro, la cosa no iba a quedar así. Años después, en 1883, Johannes Zukertort, ser campeón en ese mismo torneo de Londres (por delante de Steinitz), y como no podría ser de otra forma, a su vez se consideró a sí mismo como nuevo Campeón del Mundo. La guerra estaba servida. Se iniciaron negociaciones para organizar un Match entre los dos jugadores para decidir quién era el mejor (oficialmente). Y no fue nada fácil, porque ninguno de los dos quería aceptar la condición de “aspirante al título”. Por fin en 1886 se disputó el que sería el Primer Campeonato del Mundo de Ajedrez (que por cierto, ganó Steinitz por 10 victorias a 5).

Wilhelm Steinitz, primer campeón del mundo oficial

No es hasta 1948 cuando un organismo oficial toma las riendas del campeonato por el título mundial. Hasta entonces, el vigente campeón era quien decidía las condiciones del torneo, determinaba el cuándo, el cómo y quién sería su digno rival, muchas veces acomodando las reglas a su propio beneficio. Y así iba pasando este privilegio de mano en mano, por todos los mejores ajedrecistas de cada época. No fue hasta la muerte del vigente campeón Alexander Alekhine, que la FIDE tuvo la oportunidad de hacerse cargo de la organización. Y así hasta nuestros días (o casi). Como resultado del primer torneo organizado por la federación mundial, Mijaíl Botvínnik es coronado como nuevo campeón.

Ahora entramos en una época dominada por los rusos. La denominada “Escuela Soviética” arrasa, con la excepción de Bobby Fischer, que en 1972 derrota a Boris Spassky en el duelo con más tensión política de la historia. Fue considerado el encuentro del siglo, en plena guerra fría entre la URSS y Estados Unidos. Sin embargo, para desilusión de muchos, después de esta victoria Fischer desapareció del escenario internacional y se retiró definitivamente.

Match por el campeonato del mundo entre Boris Spassky y Bobby Fisher

Más tarde podríamos decir que hubo un punto de inflexión con la llegada al trono de Garry Kaspárov en la década de los 80, el cuál además de convertirse en el campeón del mundo más joven de la historia con sólo 22 años, mantuvo una postura muy crítica con la FIDE y alguno de sus miembros, hasta que en 1993 rompió con la federación y montó su propio campeonato del mundo paralelo bajo la recién creada PCA (Asociación de Ajedrecistas Profesionales). Mientras tanto, la FIDE siguió con su propia versión del torneo. Así hubo “dos campeones” del mundo hasta 2006, donde tras largos esfuerzos por unificar los títulos se llegó a aquello de “La ciudad es demasiado pequeña para los dos” y “Juntos somos más fuertes”. Era entonces cuando Vladimir Krámnik se proclamó “Campeón del Mundo Unificado” ante Veselin Topalov.

Garry Kasparov, apodado el Ogro de Baku (su ciudad natal) por su capacidad para «verlo todo»

Ya en las últimas décadas, donde la globalización, la evolución de los módulos de análisis por ordenador, y el auge del ajedrez a nivel mundial, han hecho que en las últimas décadas el título de campeón mundial haya caído a manos de dos ajedrecistas externos al ámbito soviético: el indio Viswanathan Anand y el actual campeón mundial Magnus Carlsen, de origen noruego.

Llegados a este punto, no podríamos terminar sin mencionar a algunos campeones del mundo que realmente han dejado huella en el ajedrez por su destacado nivel sobre el resto. Y si de diferencia de nivel se trata, si hay alguien que parecía invencible ese es el cubano José Raúl Capablanca (1921-1927). Fue apodado «El Mozart del Ajedrez», por demostrar un gran nivel a corta edad. Ya con 12 años ganaba partidas a rivales del gran nivel. También se le llamó «La máquina del ajedrez», por esa sensación que daba de ser invencible. Cabe mencionar también a Mijail Tal (1969-1961) nacido Letonia, le llamaban «El Mago» o «El Brujo». Tenía una capacidad táctica impresionante, con combinaciones realmente sorprendentes. Considerado por algunos como el mejor atacante de la historia, su estilo ha hecho de él una leyenda para la historia del ajedrez.

Magnus Carlsen, actual campeón del mundo de ajedrez

Hemos entrado en una época que debido a los avances informáticos, la gran cantidad de torneos que se juegan (clave para el desarrollo ajedrecístico) la manera de aprender y ejercitarse en el ajedrez han cambiado radicalmente. A partir de la década de los 80 y 90, se va dejando atrás un modelo de evolución basada casi exclusivamente en los libros y el archivo de partidas entre grandes maestros del pasado. Ya no parece haber un dominio exclusivo de una escuela determinada y el ajedrez se está volviendo cada vez más universal que nunca. Para muestra, solo basta mirar la nacionalidad de los participantes en el último torneo de candidatos donde podemos ver a Anish Giri (Holanda), Vachier-Lagrave (Francia), Fabiano Caruana (EEUU), Ding Liren y Wang Han (China) completando la lista con tres representantes de Rusia. Actualmente vivimos la época dorada de Magnus Carlsen que defenderá el título de campeón por cuarta vez consecutiva.

¿Revalidará el título o tendremos nuevo campeón? ¿Quién será su sucesor?

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